It (Eso) - 2017
Con el paso del tiempo el cine ha ido mutando, por los recursos
técnicos, porque las situaciones que refleja “del mundo real” ya no son las
mismas o porque simplemente, necesitamos cambiar. Pero dentro de esos cambios,
podemos apreciar algunas constantes, sobre todo en lo que respecta al cine de
terror, hay fórmulas que no fallan y la forma más efectiva de infundir miedo,
sigue siendo, el miedo mismo.
It, publicado en 1986, es una de las obras literarias más
populares, complejas y controversiales de King qué sigue esa lógica. De la mano
del argentino Andy Muschietti (director de Mamá, 2013), volvió a generar
revuelo y terror a nivel mundial.
It o Pennywise (Bill Skarsgård, Hemlock Grove, Atomic Blonde),
como se lo conoce en la película, es miedo puro, la encarnación del terror más
profundo del hombre. Los fanáticos de Harry Potter pueden compararlo con un
Boggart, porque lo es. Esta criatura busca alimentarse del terror de sus
víctimas, sólo que It se alimenta literal.

La
maldad sobrenatural que encarna Pennywise es incitada y hasta cierto punto
también camuflada por el horror mundano que aflige a Derry. Además de los
payasos amenazantes, los leprosos fantasmagóricos y las pinturas espeluznantes
que cobran vida, el pueblo es el hogar de una espantosa diversidad de
hostigadores como Henry Bowers, interpretado por Nicholas Hamilton (Captain
Fantastic), padres abusivos y demás situaciones que nos aterran día a día.
La historia gira en torno a los chicos de The loosers club (el club de los perdedores). Liderado por Bill, Jaeden Scott (Midnight Special, The Book of Henry), un chico melancólico y amable, que tras la desaparición de su hermano Georgie (Jackson Robert Scott), se ve inmerso en una aterradora aventura junto a sus leales amigos.


La actuación de los chicos me sorprendió
enormemente y ¡para bien! Un crisol de emociones en niños que no poseen gran
experiencia en la gran pantalla y menos con la presión de cargarse sobre sus
hombros una de las mayores obras de terror de todos los tiempos. La simpleza y
honestidad con la que plasmaron a estos adolescentes hormonales y mal hablados
es sin duda uno de los grandes aciertos de este film.
El Pennywise de Skarsgård es más truculento y oscuro que el
de Tim Curry en la versión de 1990. La extravagancia aportada por un vestuario
más de freak show y los efectos especiales, ayudaron a agiornar un miedo
clásico, la clownfobia.
Para los fanáticos del cine “de culto” de los años 80/90,
hay varios easter eggs que no pasan desapercibidos como la cartelera del cine
con Pesadilla en la calle Elm, la referencia a Molly Ringwald o incluso el
Pennywise de la versión original.
Con notas de humor que no esperábamos si nos basamos en lo
que anticipaba el tráiler, la película entreteje durante más de 2 horas
comedia, drama y terror de una manera órganica, amena para el espectador y que
te deja con ganas de ver más. Por suerte ya tenemos la segunda parte de esta
historia confirmada.
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